El libro “Medios, poder y contrapoder. De la concentración monopólica a la democratización de la comunicación” elaborado por los especialistas en comunicación Ignacio Ramonet, Dênis de Moraes, y Pascual Serrano el pasado año ha merecido gran atención de los investigadores en la materia.
En torno al mismo los periodistas argentinos Javier Borelli y Julieta Grosso han entrevistado a Dênis de Moraes para tratar algunos aspectos del mismo.
En la entrevista Moraes señala que en la obra “abordamos la pérdida de credibilidad de la prensa, los monopolios mediáticos, el discurso falso de los grupos empresariales sobre la libertad de expresión, la regulación democrática de los medios, redes sociales, medios alternativos y el periodismo contra-hegemônico en Internet.”
En relación con la falta de credibilidad de los medios Dênis de Moraes entiende que esto se debe a “la complicidad de los grandes grupos de medios con el poder económico y político, acentuando ambiciones lucrativas y dominios monopólicos. Eso tiene a ver con la constatación de que estos grupos ejercen un doble papel en la sociedad contemporánea: por un lado, son agentes retóricos, ideológicos y políticos que defienden el neoliberalismo, las hegemonías constituidas y el gran capital.
Por otro lado, son agentes económicos de peso. En el ranking de las 200 mayores empresas no financieras del mundo, están nada menos que 20 empresas de medios y entretenimiento. O sea, el 10% del total!”
– ¿Cómo describiría Latinoamérica en cuestión de libertad de expresión?
“Latinoamérica representa hoy un laboratorio de esperanza para la democratización de la información y de la comunicación; a pesar de que el escenario aún está dominado por los conglomerados mediáticos, casi siempre vinculados la dinastías familiares. En varios países, hay convergencias entre gobiernos progresistas y sectores organizados de la sociedad civil en torno a la idea de que las múltiples voces sociales necesitan expresarse libremente. Legislaciones y políticas públicas intentan reestructurar los sistemas de media sobre bases antimonopólicas y sintonizadas con el derecho humano a la comunicación.”
Moraes también rechaza el discurso de las empresas en defensa de esos monopolios: “Cuál es la autoridad moral de los grandes medios para hablar de libertad de expresión, menudo son ellos quienes más restringen la libertad de expresión de los periodistas y establecen controles sobre las informaciones que difunden.”
Consultado sobre el reto de la viabilidad económica de los medios alternativos, Moraes señaló que “representa un enorme desafío. Los medios alternativos son discriminados en el reparto de la publicidad oficial y no consiguen apoyo de las privadas en razón de sus posiciones críticas.
Han surgido formas como los fondos de contribución voluntaria (crowdfounding), que permiten a cualquier persona hacer donaciones para ayudar a financiar proyectos independientes. Pero las donaciones son inciertas y pueden no cubrir los costes. Con la crisis internacional, hay retrazos en las inversiones de las fundaciones que contribuían con los medios alternativas.
Creo que el Estado tiene un papel crucial para promover fuentes de financiación específicas para los medios sin fines de lucro, a través de editoras públicos, aupicios, reparto criterioso de los presupuestos de publicidad oficial y programas de capacitación. Pero ese fomento no puede confundirse con introducir a los medios alternativos en estructuras gubernamentales; la preservación de su autonomía editorial es esencial, incluso para asegurar la diversidad de voces.”
Entrevista completa en: http://www.boitempoeditorial.com.br/v3/titles/view/midia%2C-poder-e-contrapoder










