La semana pasada la jueza del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, Pilar de Lara, -que instruye la Operación Pokemon- ha rechazado la solicitud del alcalde de Santiago, Angel Currás, para que actuara de «censora» de los medios de comunicación y » mordaza» de los periodistas que informan sobre la instrucción de ese caso .
El alcalde de la capital gallega había remitida a la instructora varias publicaciones periodísticas y le había solicitado que requiriese a sus autores y a los periódicos que los publicaron, y «a cualesquiera otros que hayan actuado o actúen de la misma manera en el futuro», que se «abstuviesen de volver a difundir o publicar en forma alguna información del contenido de la instrucción hasta la apertura de juicio oral».
En su providencia, la jueza rechaza la petición y le recuerda que «no es competencia» suya realizar «ninguna labor de depuración de la prensa».
Asimismo, manifiesta la «importantísima función de medios de comunicación», debiendo «conjugarse el secreto sumarial y los fines de investigación con el derecho y el deber de informar, máxime cuando se trata de cuestiones que, por afectar al bien público, suscitan el interés de los ciudadanos y despiertan sus ansias de saber». Por lo cual. de Lara considera «improcedente» la petición.










