El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, ha criticado al Gobierno por la “insensibilidad” que demuestra ante la grave crisis que atraviesan los medios de comunicación. También ha reprochado a la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), en la que está representado su periódico, que ha hecho “muy poco o nada” y no ha reclamado soluciones al Ejecutivo.
En una mesa redonda organizada por AEDE el 3 de diciembre -en la que también participaron los directores de ABC, La Razón, Diario de Navarra y Faro de Vigo, Ramírez afirmó que ha habido Gobiernos “con hostilidad” hacia los medios, lo que “demostraba que nos daban importancia”, mientras que al Ejecutivo que preside Rajoy “la prensa le da igual”. “La insensibilidad del actual Gobierno en relación a nuestros problemas no tiene parangón con la de ningún otro”, aseguró el director de El Mundo.
Para probarlo, dijo que el Gobierno de Rajoy no ha hecho nada para ayudar a resolver los problemas del sector, no ha impulsado un plan de suscripción a la prensa entre los jóvenes como hizo en Francia Nicolás Sarkozy, no ha apoyado la formación de periodistas en las nuevas tecnologías, ni ha dado ayudas para esa reconversión tecnológica.
De la AEDE dijo que más que defender los intereses del conjunto de los medios “está siendo un factor retardatario”, según informan Elmundo.es y otros medios. Denunció “la parálisis, la pasividad, el bloqueo, el conformismo y la falta de respuesta” del conjunto de los editores ante la crisis y el cambio de modelo de negocio. Ante esa situación, reclamó una “refundación” de la AEDE e incluso su “autodisolución”.
El presidente de la AEDE y consejero delegado de Vocento, Luis Enríquez, le respondió que la junta directiva de esta patronal está trabajando para que el Gobierno aproveche la modificación de la Ley de Propiedad Intelectual para fijar un marco jurídico favorable a los intereses de los editores.
El Foro de Organizaciones de Periodistas -en el que está integrada la FeSP- y la FAPE defienden la necesidad de constituir una mesa de diálogo para buscar soluciones a la grave crisis de los medios de comunicación. En ella deberían participar el Gobierno, la patronal, los sindicatos de periodistas, las asociaciones de la prensa y otros colectivos representativos de la profesión.










