En dos semanas comenzará el juicio por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la Radiotelevisión Valenciana (RTVV), que se ejecutaba el pasado 31 de agosto con la salida escalonada de unas 900 personas siendo salvados, en el último momento, 186 técnicos.
Mientras tanto la directora general de RTVV SAU, Rosa Vidal, ha presentado la nueva imagen corporativa de la cadena pública valenciana con un logo renovado como muestra de los futuros cambios que se van a acometer en la Corporación, asegurando que su equipo apuesta por la ‘transparencia y la pluralidad’.
Una transparencia que está lejos de reflejarse en la relación con sus trabajadores.
El pasado 4 de octubre, un centenar de trabajadores de RTVV afectados por el ERE han acudido el registro de la empresa para pedir sus actas de baremación que justificaron su despido.
Aunque la dirección del ente y altos cargos de la Generalitat han insistido en que la baremación del ERE siguió criterios objetivos y racionales, a día de hoy estos siguen siendo secretos y nunca se han hecho públicas las actas con sus resultados.
El pasado 3 de octubre la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) emitía una resolución que obliga a RTVV a hacer públicas estas actas a petición de cada afectado para que éste pueda saber si se han empleado ficheros personales para elaborarlas, lo que estaría prohibido y por tanto permitiría a los afectados impugnarlas.
Según la resolución RTVV está obligada en un plazo de diez días a revelarlas, incluso, el programa informático con que se hicieron. Su incumplimiento podría conllevar multas de entre 900 y 40.000 euros si la falta se considera leve y entre 300.001 y 600.000 si es muy grave.
Según fuentes de los trabajadores afectado a medida que se hacen públicos los nombres de los despedidos y los puestos de trabajo desaparecidos se hacen más evidentes las contradicciones: “personal sin titulación que mantenía el trabajo mientras se despedía de otros con título y oposición , cambios de función días antes de la desaparición de un puesto de trabajo que permitían el afortunado esquivar el despido, filtraciones de las listas antes de hacerse públicas …”










