El Sindicat de Periodistes de les Illes Balears (SPIB) lamenta la decisión del juzgado mercantil de no retirar el archivo de Radio TV Mallorca [M] de la subasta de bienes de la entidad, derivada del procedimiento de liquidación del ente audiovisual. El Consejo de Mallorca, presidido por Maria Salom, es el único responsable de esta situación a la que se ha llegado después de la lamentable decisión de cerrar [M] y Ona Mallorca.
Una vez más se demuestra el grave error de una decisión tomada por motivos políticos, además de la carencia de previsión, por parte de los dirigentes del Consejo, para salvaguardar, durante el proceso de liquidación, el importante trabajo acumulado en los más de cinco años de emisión.
El pasado 11 de febrero el SPIB hizo entrega a la presidenta del Consejo de Mallorca, Maria Salom, cerca de 600 firmas recogidas en la campaña #SalvemArxiuRTVM, impulsada por el sindicato, en defensa del mantenimiento de la titularidad pública del archivo por su valor documental e histórico, así como por el reconocimiento al trabajo hecho por los más de cien compañeros que trabajaron a Ola Mallorca y Televisión de Mallorca.
Después de la decisión tomada por el juez encargado del proceso de liquidación, el archivo, que se encuentra depositado en el Archivo del Sonido y de la Imagen del Consejo, está en grave peligro. Incluso podría ser dividido en lotes para salir a subasta.
El Consejo que reclamó la retirada del archivo de la subasta por considerar que la institución insular es titular legal de su propiedad da ahora, incomprensiblemente, el tema por cerrado, según ha afirmado el consejero de Presidencia del Consejo, Jaume Juan.
Juan también ha apuntado que el Consejo podría optar a la subasta para devolver los fondos al Archivo de la institución. En este caso se daría la paradoja que el Consejo pagaría dos veces por el mismo trabajo, hecho que pone de relevo, una vez más, la incompetencia de los dirigentes del CdM.
Dado que la decisión de cerrar RTVM fue una decisión política del Partido Popular, el Gobierno Balear presidido por José Ramón Bauzá se tiene que hacer corresponsable de esta situación y luchar conjuntamente con el Consejo por el mantenimiento del archivo, dado su gran valor documental e histórico para la isla de Mallorca y sus ciudadanos y ciudadanas, que con sus impuestos lo han hecho posible.










