La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Federación Europea de Periodistas (FEP) -a las que pertenece la FeSP- han denunciado las duras sentencias impuestas el pasado 22 de julio a los veintidos periodistas turcos incluidos en el macroproceso del «caso Ergene-kon».
Ambas organizaciones las han calificado de «ataque directo» a la libertad de expresión y Nadezda Azhgikhina, vicepresidenta de la FEP, se ha manifestado «profundamente alarmada y enfadada» por esas sentencias «severas e improcedentes». La vicepresidenta recordó que hace dos semanas la Plataforma Turca para la Libertad de los Periodistas «hizo un llamamiento para la liberación de los 64 periodistas turcos encarcelados». Las dos federaciones pidieron a la UE que condene las sentencias.
Por su parte Jim Boumelhad, presidente de la FIP, consideró el proceso un juicio por motivos políticos, y afirmó que hubo «numerosas violaciones del procedimiento legal y de derechos documentadas por observadores independientes». «Unas condenas tan extensas para periodistas que ya han pasado años en prisión preventiva arbitraria son inaceptables. Estos duros veredictos confirman la ausencia del Estado de Derecho», denunció.
Los 22 informadores recibieron condenaa que van desde seis años de confinamiento solitario a la cadena perpetúa por una supuesta vinculación al intento de golpe de Estado ultranacionalista de 2009.
Por otro lado, el representante para la Libertad de los Medios de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), Dunja Mijatovic, alertó de que estas condenas «violan la libertad de expresión» y recordó que el país «tiene un compromiso» para desarrollar y proteger la libertad de los medios de información.
El caso Ergenekon comenzó en junio de 2007 con un registro policial en una vivienda de un suburbio de Estambul, donde se encontraron 27 granadas de mano, y desde ese descubrimiento la supuesta trama golpista creció con nuevas indagaciones.










