La Unión de Correctores (UniCO) es una nueva víctima de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), que aplica con mano de hierro el primer artículo de la Ley de Defensa de la Competencia que no permite elaborar y difundir tarifas orientativas.
UniCO considera «desmedida» la multa de 2.500 euros que la CNC le impuso por hacer recomendaciones de precios por la elaboración de guiones.
La CNC consideró acreditada una infracción de la Ley de Defensa de la Competencia, consistente en una recomendación colectiva de tarifas mínimas, “con el objeto de restringir y falsear la competencia en el mercado de la prestación de servicios de corrección de textos y de pruebas”.
Para UniCO, la multa por «publicar unas cifras que pretendían orientar a los autónomos que se inician en la corrección» es una sanción «desmedida y recaudatoria» y consideran que la CNC, en aplicación de la ley, ha actuado con «indiferencia», sin evaluar los daños posibles.
Así, la asociación recuerda que la misma es desproporcionada, porque «no mejorará la competencia libre» e implica «un porcentaje muy alto de los bienes» que posee UniCO, que se ha mantenido desde sus inicios gracias a las cuotas de sus socios, «sin subvenciones ni otros recursos».
La desproporción es clara y la ley así aplicada significa dejar a los profesionales a merced de las grandes editoriales que se aprovechan de su desorientación e imponen los precios a su aprovechado albedrío.










