Desde la sección sindical de CGT en TVE exigen la retirada del programa I+ de La 2 y la depuración de responsabilidades “por incumplir todos los estándares de calidad, y por el daño irreparable al prestigio de la cadena.”
El programa es una coproducción de TVE con Geco TV, productora audiovisual que, según denuncian desde el sindicato, tiene su sede en el mismo local que Kos Comunicación, una agencia madrileña especializada en la comunicación de empresas del sector de la ciencia y tecnología, que además es la patrocinadora habitual del programa. De los diez capítulos emitidos hasta ahora, ha patrocinado siete; los otros los han sufragado agencias que también trabajan en el mismo campo, aportan.
Según la sección sindical, que ha realizado un informe donde se analizan todas las emisiones, la agencia usa el programa para promocionar mensajes e incluso marcas de sus clientes, “saltándose las más elementales normas deontológicas y violando de forma flagrante el Estatuto de la Información de RTVE en todas y cada una de las emisiones”.
Se señala que en el programa emitido el 5 de febrero, titulado “El ADN del trigo”, la doctora Isabel Polanco, uno de los testimonios citados en la emisión, aseguraba que «no hay ninguna evidencia científica que permita asegurar que los transgénicos sean nocivos para la salud o el medioambiente». Se trata de una cuestión controvertida, y según señala el apartado 2 del artículo 9 del Estatuto de la Información de RTVE, en estos casos se ha de «contextualizar (…) a través de las opiniones de protagonistas, testigos, expertos y autoridades, con representación de todos los puntos de vista posibles».
Lo más sangrante, según señalan desde CGT, es que Kos Comunicación presume de tener entre sus clientes a Asgrom, que es la filial que vende el maíz transgénico de Monsanto, la empresa que monopoliza este negocio. Sólo se pregunta sobre la seguridad alimentaria a una experta que “demuestra su posición partidista, obviando las informaciones de los detractores y convirtiéndolo así en un publireportaje a favor de los transgénicos”, afirman en un comunicado. Además, denuncian que “se cita a una marca comercial, IBM, sin ninguna necesidad, sólo para hacerle publicidad”.










