Los editores de diario británicos mantuvieron un encuentro el pasado 10 de enero con el primer ministro para hacerle llegar sus propuestas para la constitución de un nuevo ente de control y regulación de los medios tras el fracaso del sistema de autorregulación, teniendo en cuenta las recomendaciones del informe de la Comsión Leveson.
Curiosamente, el señor Cameron no invitó a esta reunión a la Nacional Union of Journalists (NUJ), el sindicato de periodistas que tuvo una participación central y destacada en las investigaciones de esa comisión.
No obstante la NUJ ya se ha hecho oír para señalar que no aceptará un nuevo marco regulador que no sea realmente independiente del Gobierno y de la patronal de los medios. Una Comisión de Quejas de Prensa III, remarca el sindicato, debe seguir las recomendaciones de informe y promover un cambio de cultura real en las redacciones, tanto de los reporteros como de los staff que incitaron los excesos que motivaron la investigación del juez Leveson.
El sindicato señala que en las redacciones los periodistas siguen siendo sometidos a acoso y esto demuestra que las lecciones del pasado no ha sido aprendido por los directivos. Si los editores están dispuesto a observar el espíritu de la cláusula de conciencia deben respetar los derechos de los reporteros que rechazan hacer algo que contraviene al código de conducta, remarca el NUJ.
Asimismo, señala como fundamental en este nueva etapa que debe iniciarse que los editores acepten que los derechos de periodistas son representados por la NUJ como parte imprescindible de un orden nuevo para defender la dignidad de los informadores en sus puestos de trabajo.
El sindicato teme que la “nueva oportunidad” que piden los dueños de los medios constituya una nueva decepción y aborte una real oportunidad para la prensa de recuperar la confianza del público. El NUJ considera que para conseguirlo es necesario un organismo de control en el que este representados consumidores, periodistas y editores para garantizar que quienes vulneran la ética periodística sean sancionados apropiadamente y las víctimas tengan un medio eficaz de reparación. Sobre todo necesitamos trabajar juntos de restaurar la fe en un periodismo de calidad.










