Jaime Mantilla, director de Diario Hoy y presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es quién primero ha reaccionada ante la regulación de los salarios de los trabajadores de la información dictada por el Gobierno de Rafael Correa la pasada semana. Para Mantilla, el trabajo del periodista debe ser de 24 horas, pero no está de acuerdo en que se paguen horas extras. “El trabajo del periodista es como el del médico, no tiene horario y no puede exigir el pago de horas extras antes de realizarlo”, aseguró el empresario.
Ante la falta de acuerdo y con la ausencia de partes en la Comisión de Servicios Comunitarios, se ha fijado el salario para periodistas con título profesional en 800 dólares, mientras que los comunicadores no titulados tendrán un salario de 670 dólares. De esta manera, el Ejecutivo ha equiparado el salario de los comunicadores al de los profesores.
El presidente de la Unión Nacional de Periodistas (UNP), Vicente Ordóñez, quien habitualmente hace declaraciones en defensa de los empresarios de la comunicación, no se ha manifestado sobre el tema.
Una investigación de la Agencia Andes, en junio pasado, recogió los testimonios de varios periodistas que, pidiendo confidencialidad, denunciaron la precarización laboral a la que están sometidos.
Uno de los entrevistados, colaborador en una radio de Guayaquil, aseguró que su salario es de $ 220 mensuales: “Como cubro deportes, mi trabajo es de domingo a domingo. Nunca me han pagado horas extras”, dijo. En su caso, el salario por hora es de menos de $ 1 por hora.
Periodistas de medios impresos como Diario Hoy, El Comercio y Expreso, entre otros, también manifestaron esa precariedad: “Uno tiene horario de entrada pero no sabe a qué hora sale. Al no ser remunerado este tiempo, lo que hay es explotación”, aseguró un periodista.
El diario nacional El Telégrafo confirmó las denuncias de la agencia Andes, según la cual el miedo de los comunicadores no es infundado. De acuerdo con ambas fuentes, los profesionales del sector han recibido amenazas para que no revelen que ganan menos de 482 dólares al mes, que era el salario mínimo establecido antes para ellos; pero, en algunos casos la remuneración era inferior a los 292 dólares mensuales, el básico establecido en el país, a lo cual se añade la ausencia del derecho al seguro social.
El rotativo expone que en el caso de la radio, muchos comunicadores se ven precisados a trabajar durante seis meses de prueba sin recibir un salario y a partir de ese período de tiempo es que pueden devengar la cifra irrisoria de 150 dólares al mes.
En vista de esa circunstancia, expresó el presidente Rafael Correa, el gobierno decidió elevar el salario mínimo de los periodistas de 500 a 800 dólares mensuales.










