Los cámaras de la televisión Al-Aqsa TV, Mohamed Al-Kaoumi y Hossam Salameh, murieron el martes a las seis de la tarde, en la calle Nasser de Gaza, cuando un avión del ejército israelí lanzó de forma deliberada un misil contra el vehículo de la televisión Al-Aqsa, que estaba claramente identificado con las siglas “I’lam” («medios de comunicación», en árabe).
El director ejecutivo de la radio educativa Al-Quds, Mohammed Moussa Abu Eisah, murió dos horas más tarde, cuando otro misil israelí alcanzó su vehículo en el distrito de Al-Balah de la misma franja.
El portavoz del ejército israelí, Avital Leibovich, dijo posteriormente que del resultado de las últimas investigaciones se había concluido que los periodistas tenían vínculos con Hamás. Ante un nuevo atque por la noche el ejército israelí ha confirmado haber disparado contra la séptima planta del edificio donde trabajan los periodistas por ser, supuestamente, un centro de operaciones militares de Hamás.
El presidente de la FIP, Jim Boumelha, ha manifestado -en un comunicado de la organización- que “con este último ataque queda en clara evidencia que las fuerzas armadas israelíes han declarado la guerra contra los periodistas que operan en Gaza”. Boumelha entiende que “La intimación a los periodistas ha vuelto ha ser una práctica de estas fuerzas”.










