En un comunicado emitido ayer el Sinidcato de Profesionales de la Información de La Rioja (SPIR) denuncia que «Los redactores de RNE en La Rioja han comenzado a “tomar tiempos” en las ruedas de prensa para las informaciones de TVE, que así no manda más que al cámara. Ante la llegada del «multimierda» a los medios públicos de referencia, el SPIR considera que el convenio de RTVE ampara la negativa de los trabajadores a una práctica que disminuye la calidad del contenido informativo y pone en bandeja a la empresa la posibilidad de recortar empleos a medio plazo.
El director de RTVE en La Rioja ha puesto en marcha un nuevo método de trabajo, siguiendo las peores prácticas de las empresas privadas de comunicación. Se basa en desplazar a cubrir las informaciones, únicamente, a los cámaras. Allí se encuentran con los redactores de RNE que desarrollan su labor con normalidad pero, además, indican al cámara de televisión el minuto de la grabación en el que se encuentran los dos o tres testimonios más interesantes. Con ese material, el reportero vuelve al centro de trabajo, donde el redactor de televisión elabora la información que llega al ciudadano.
Con esta manera de trabajar cualquiera puede suponer cuál puede ser la calidad del resultado. Pero, sobre todo, este sistema tendrá dos consecuencias inevitables:
La primera, a corto-medio plazo, la evidencia de que puede hacerse la misma labor con la mitad de los periodistas y, por consiguiente, el resto puede ser despedido.
La segunda, que la información así realizada reduce su calidad y, en consecuencia, no cumple la función de servicio público, lo que permitirá y justificará el cierre o la reducción a niveles testimoniales de la radio-televisión pública con el aplauso o el consentimiento de una ciudadanía que no desea ver desperdiciado su dinero.
De esta forma, los ciudadanos se verán privados del Derecho constitucional a la información veraz, libre, independiente, objetiva y plural que los Medios Públicos deben ofrecer, y sólo tendrán acceso a las informaciones que quieran ofrecerles los grandes capitalistas y las grandes empresas, propietarios en régimen de oligopolio de las medios de comunicación privados.
Las órdenes vienen de Madrid, obviamente, y pretenden justificarse asegurando que así se está haciendo en otras Comunidades Autónomas. El SPIR entiende que el convenio colectivo de RTVE ampara a los trabajadores para negarse a cumplir ordenes dirigidas a trabajos multimedia-multimierda, por lo que creemos que, si la reciben, deben exigirla por escrito para poder acudir a los tribunales.»










