El Gobierno español ha cambiado el pasado viernes 24 las condiciones que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) había impuesto para la fusión de Antena 3 y La Sexta, en salvaguarda del interés público.
Ha cedido así a las presiones del Grupo Planeta y ha despecho de todas las recomendaciones de entidades como las que nuclean a anunciantes y usuarios, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, ha anunciado “luz verde” para la constitución de esa fusión en condiciones que rozan el monopolio publiciatario y contradicen las directivas comunitarias.
Sáenz de Santamaría ha concretado que esta decisión es producto de «el interés general y el mantenimiento del pluralismo informativo»; lo que no es muy facil de entender, ya que la CNC adelantaba que los efectos serán los contrarios.
Por su parte, la Asociación Española de Anunciantes (aea) ha recordado su preocupación de que “la resolución final del Consejo revierta en una pérdida de competencia en un mercado audiovisual ya muy castigado en este aspecto”.
Para los anunciantes, las condiciones establecidas por la CNC en su dictamen para permitir la operación son las mínimas aconsejables en un momento como el actual, caracterizado por la falta de competencia en el medio TV. No debe olvidarse que en este primer semestre del año el grupo Mediaset (ya fusionado) y el resultante de la concentración entre Antena 3 y La Sexta coparían ya el 88 % de la inversión publicitaria.
También la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) había pedido al Gobierno que no variase las condiciones que la CNX había impuesto para esa fusión y que, además, las extendiera a la de Telecinco y Cuatro.
En el mismo Consejo de Ministros se ha aprobado el nuevo reparto del Dividendo Digital que el Gobierno satisfaciendo las demandas al respecto de UTECA, la patronal de las televisiones privadas.










