José Antonio Vera parece dispuesto a ser digno heredero de Alex Gijelmo, por lo menos en el trato vejatorio de los colaboradores de la agencia a los que ha decidido de manera unilateral reducir en el 15% los precios de sus colaboraciones.
Esas tarifas, ahora reducidas aún más, fueron fijadas en marzo de 2009 por la administración del anterior presidente de EFE y ya entonces eran indignantes.
Ya que, por ejemplo fijaban que las noticias nacionales “exclusivas” se pagaran a 16 euros y a 7 si eran ruedas o notas de prensa, las regionales se pagaban a 11 y 5 euros, respectivamente.
Las ruedas y notas de prensa de deportes (¿) a 7 euros las regionales y a 11 euros las nacionales y a 11 y 16 euros si se van acompañadas de una reseña normal. Si la reseña es especial: 18 euros la pieza. Los fotógrafos cobraban 16 euros por foto, 120 euros por una cobertura y 150 euros por una cobertura extra. Los videos: 40 euros en bruto y 80 los editados.
Una noticia nacional con texto y foto o vídeo, si es exclusiva se paga a 16 euros, igual que una foto, cuando ambas van juntas, se paga la pieza a 19 euros. En el caso de los audios, que siempre van acompañados de texto, los regionales a 9 euros y los nacionales en exclusiva a 13 euros.
Los ejemplos de precariedad continúan y a esos precios hay que restarle el 15% del IRPF; ahora, el actual presidente de la Agencia EFE da otra vuelta de tuerca y anuncia que reduce todos esos precios el 15%.
Y, lo que no es menos grave, eso sumado a la obligación -impuesta por la gestión de Grijelmo y vigente- de que estos trabajadores deben estar dados de alta como “falsos” autónomos; algo que en su momento ya denunció la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) (lamentablemente, solo ella)
Hoy, la FeSP se reitera en que “los corresponsales de EFE no pueden considerarse trabajadores autónomos; ya que en la casi totalidad de los casos trabajan cumpliendo ordenes expresas de la Agencia, entregando material “a medida” o utilizando -en algunos casos- material de la empresa e instalaciones de la misma. Cualquiera de esos extremos ya certifican su relación laboral“.
Por supuesto la autoridad laboral -como ya lo hizo en la administración Zapatero- sigue mirando hacia otro lado y permitiendo esta vulneración pública de la legalidad vigente.










