El periódico Diario Independiente Digital, en un comunicado, denuncia que en la mañana de ayer “durante el desarrollo de la manifestación en apoyo a la lucha de los mineros, se han producido una serie de incidentes entre miembros de los CSE y manifestantes.
Como consecuencia de los mismos en los que se han producido 76 heridos y media docena de detenidos. Varios reporteros de medios de comunicación han sido golpeados por las fuerzas de seguridad.
Estos reporteros debidamente identificados con brazaletes y chalecos, son continuamente acosados en el desarrollo de su labor profesional, siendo obstaculizada en su labor informativa.
En España desde hace un año la Policía ha tomado a los medios de comunicación-a los transmisores-de la realidad callejera como diana de los ataques diarios que sufren en la realización de su labor informativa.
Los políticos usarán esa frase tan manida como
Sin duda alguna la democracia se rompe cada vez que se ataca vilmente a los profesionales del periodismo. Ser testigos de las cargas policiales para poderlo trasladar a los lectores se está convirtiendo más complicado en España que en países de conflictos bélicos.
¿Estaba en las cargas policiales Cristina Cifuentes para ser testigo de la realidad? Hoy no cabe pedir perdón al periodismo, ni tampoco afirmar hechos aislados, cabe bajar la cabeza y dimitir.
En un estado que en su Constitución recoge el derecho a la libre información así como proteger el derecho de libertad de expresión, no pueden ser sus profesionales blanco fácil de los cuerpos y fuerzas de la seguridad del Estado.»










