Con una cacerolada frente a la sede de Vocento los trabajadores del cerrado gratuito Qué! han expresado, el pasado viernes, su disgusto por el trato, que consideran de burla, que la empresa está dando a los 43 despedidos por ese cierrre.
A pesar de las negociaciones iniciadas, la empresa se aferra a la reforma laboral y quiere aplicar la pobre indemnización de 25 días por año trabajado más una paga “especial” para quienes cobren por debajo de los 30.000 euros y media paga para los que estén por encima de esta cantidad.
Los trabajadores consideran esto una burla, ya que estos trabajadores llevaban cinco años con el sueldo congelado y cobraban una media salarial de 23.000 euros; “se están riendo de todos los trabajadores’ dicen los despedidos.
Tras varios encuentros con la empresa, los trabajadores exigen 40 días por año trabajado, que es menos de la cifra con que se indemnizaron las anteriores salidas; lo que la empresa rechaza.










