Los trabajadores de Eleftherotypia, uno de los mas grandes diarios griegos, tras seis meses sin cobrar, han tomado la iniciativa de editar su propio diario “Eleftherotypia de los Trabajadores”. Desde el pasado miércoles 15 de febrero, el periódico ha vuelto a los quioscos.
Los 800 periodistas, técnicos, empleados de la limpieza y conserjes estaban en huelga desde el pasado 22 de diciembre, después que la patronal dejó de pagar sus salarios el pasado agosto.
Los trabajadores de Eleftherotypia, viendo que el patrón pedía la aplicación de “advertencia de quiebra” y con el fin de proteger los salarios que se les deben y de otros “acreedores”, han decidido, paralelamente a las movilizaciones y la acción de la justicia, editar su propio diario.
Un diario distribuido en todo el país al precio de un euro (1, 30 euros es el precio los demás), con el objetivo de alimentar la caja de resistencia.
Sin salarios después de siete meses, los trabajadores de Eleftherotypia están apoyados por el movimiento de solidaridad de diversos colectivos y de simples ciudadanos que hacen donaciones en dinero o en especies (alimentos, mantas, etc.). Con la edición de su propio diario y el dinero de su venta podrán sostener la huelga sin necesidad de depender de nadie.
El diario se hace en un taller amigo, en un ambiente que recuerda la edición de un diario clandestino, porque la dirección, desde que ha visto que los periodistas toman las riendas de su empresa, han cerrado la calefacción, el sistema de edición empleado por los redactores y el taller, aunque de momento, permiten el acceso a las oficinas.
La dirección, que tiene miedo del impacto de la edición autogestionada del diario, amenaza con recurrir a la justicia e intimida amenazando con el despido de los miembros del comité de redacción elegidos democráticamente por la asamblea general de trabajadores en huelga.
En tanto, los trabajadores, han estado desbordados por mensajes alentando a editar de forma independiente el diario, porque la dictadura de los mercados se acompaña de la dictadura de los medios, opacando así la realidad griega.










