La presidenta de Brasil sostuvo que «los países de nuestra región no sacrifican su soberanía frente a las presiones de las potencias, de grupos extranjeros o agencias de clasificación de riesgo. Nuestros países avanzan fortaleciendo la democracia. En los últimos 11 años América latina construyó respuestas progresistas y democráticas contra los desequilibrios internacionales».
Ante una platea de organizaciones reunidas en el Foro Social Mundial, Dilma Rousseff ofreció uno de los discursos más expresivos de su gestión reivindicando el multilateralismo y la política exterior Sur-Sur.
Rousseff fustigó las acciones de las potencias europeas para enfrentar la crisis económica con medidas de ajuste porque, aseguró, promueve la pérdida de conquistas sociales y amenaza a la democracia.
«La disonancia entre la voz de los mercados financieros y las calles aumenta cada día más en los países desarrollados, poniendo en riesgo la propia democracia. El mundo pos neoliberal no puede ser un mundo de pos democracia», denunció.
Rousseff se refirió a los desafíos de la conferencia Río+20 de la ONU que se realizará en mayo en Río de Janeiro, a la que calificó como una oportunidad para otro modelo de desarrollo económico basado en la sustentabilidad del medio ambiente y el crecimiento ecónómico aliado a la distribución de la riqueza.
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, estima que la economía brasileña ha crecido cerca del 3,5% en 2011 y lo hará en torno al 4% en 2012 si la crisis global empeora, pero que podría alcanzar el 5% con el paro en mínimos.










