El concurso de acreedores que afecta a la empresa del diario Público pone de relieve, una vez más, el grave agravio comparativo que viven los periodistas a la pieza (colaboradores) respecto al resto de trabajadores en la legislación española.
Como hemos señalado, en su momento, el concurso de acreedores sitúa a los trabajadores en la misma situación que el resto de acreedores que puede tener la empresa; pero las primeras deudas a satisfacer, por ley, son las de Seguridad Social y Hacienda y, en tercer lugar, las de los trabajadores. Entendiendo como estos a los que disponen de un contrato de trabajo con la empresa; lo que margina a los colaboradores que, por desidia de la autoridad laboral, trabajan sin ser asegurados por la empresa a la Seguridad Social como es su obligación.
Así es que en el diario Público los periodistas a la pieza, entre los que se hallan los reporteros gráficos, ven que sus salarios impagados de noviembre, diciembre y parte de enero, no han entrado en la negociación de la plantilla y, al ser considerados acreedores ordinarios, deberán esperar a que se satisfagan las deudas con los tres primeros acreedores y, si queda dinero, pueden llegar a cobrar en algunos meses. Si bien la plantilla de Público ha intercedido por sus compañeros sin contrato, la administración alega que esto es “lo que marca la Ley”.
Conviene recordar que esta injusticia se hubiera remediado si PSOE, PP y otros partidos del arco parlamentario no hubieran cedido a las presiones de AEDE y rechazado el proyecto de ley de Regulación Laboral de los Periodistas presentado por IU-ICV en la primera legislatura del presidente Zapatero.










