En su blog, el periodista Rafael Díaz Arias ha publicado el pasado 20 de enero un artículo donde señala que las filtraciones del proyecto del PP tiene la intención de medir la reacción social ante una pensada modificación de la ley del audiovisual que considera “un ataque directo e indirecto al servicio público audiovisual.”
Díaz Arias entiende que se debe decir no a esa iniciativa del PP por que “la externalización de los informativos supondría la pérdida de independencia informativa” y fundamenta que “Si los servicios informativos se ceden a terceros pierde todo sentido el servicio público. No puede haber una información independiente, neutral y al servicio de los ciudadanos, editada y producida por una empresa privada, que se debe a los intereses económicos e ideológicos de sus accionistas.”
Además advierte que “Lo que hay detrás es un doble negocio, político y económico.
Se cede los informativos a una empresa políticamente afín, lo que evita al gobierno de turno los controles a los que está sometida la información en RTVE. ¿Habría consejos de informativos en esa empresas prestadoras de los programas informativos? Evidentemente, no.
Y un negocio económico, porque damos de comer a empresas afines, que nos recompesarán por una u otra vía. Terminar con el predominio de la producción propia, un desastre económico.”
Asimismo recuerda que “No es ninguna sorpresa que el PP permita a los gobierno autonómicos privatizar a las cadenas públicas regionales. Estaba en su programa. Pero en el anteproyecto filtrado hay trampa.
Los gobiernos autonómicos podrán privatizar directamente. Esto significaría sacar a concurso las frecuencias, las instalaciones y el personal de la cadena y entregárselas a una empresa privada a cambio de un precio. Solución brutal, pero al menos transparente. Los ciudadanos se quedarían sin ese servicio público, pero no seguirían pagando.
La trampa está en la posibilidad de mantener el servicio público bajo la fórmula de gestión indirecta. Esto significaría, como en el caso anterior, seleccionar a a una empresa privada para entregarle frecuencias, instalaciones y personal y, además, encomendarle la misión de servicio público.”
El artículo completo en: http://periodismoglobal.com/2012/01/20/no-a-la-privatizacion-de-la-television-publica/










