RSF reclama negociación colectiva, transparencia y una remuneración justa por el uso de contenidos periodísticos para evitar que la IA amplíe las desigualdades en el sector.
Un análisis de Reporteros Sin Fronteras (RSF) revela que el 71 % de los acuerdos públicos entre empresas de inteligencia artificial (IA) y medios de comunicación se concentra en Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. El estudio analiza 230 acuerdos firmados entre 2023 y mayo de 2026. Estados Unidos acumula 128, mientras que India, pese a contar con unos 1.400 millones de habitantes, solo registra dos.
En Europa, RSF identifica 29 acuerdos con medios del Reino Unido, 25 en Francia y 10 en Alemania. Asia suma nueve acuerdos y América Latina, seis. En España, el Grupo Prisa ha incorporado a Meta a la lista de empresas con las que mantiene acuerdos, junto a OpenAI y Google.
RSF advierte de que este desequilibrio puede influir en los contenidos periodísticos que aparecen en las respuestas de los sistemas de IA y en las voces que llegan a las audiencias. Además, un estudio citado por la organización señala que los medios que han firmado acuerdos con OpenAI pueden alcanzar hasta un 48 % más de visibilidad que aquellos que no lo han hecho.
La organización alerta de que la negociación individual puede beneficiar a los grandes grupos y dejar atrás a medios locales, independientes y de menor tamaño. Por ello, reclama que los medios negocien colectivamente con las empresas tecnológicas para defender sus derechos y garantizar una distribución más equilibrada de los ingresos.
“La IA generativa interviene hoy en día en todos los niveles del acceso a la información, en todo el mundo. Solo una redistribución equitativa de los ingresos generados entre los medios puede contribuir a la sostenibilidad de la prensa”, afirma Vincent Berthier, responsable del Área de Tecnologías y Periodismo de RSF. La organización recuerda que la Carta de París sobre la IA y el periodismo, adoptada en 2023, establece la necesidad de que los medios defiendan colectivamente sus intereses frente a los desarrolladores de estas tecnologías.










