La FIP celebra la decisión y reitera su exigencia de que los responsables de crímenes de guerra en Gaza sean llevados ante tribunales internacionales.
El 23 de agosto, una investigación conjunta de The Independent e Independent Arabia reveló que el ataque israelí de 2025 contra el Hospital Nasser en Gaza, que causó la muerte de cinco periodistas, podría constituir un crimen de guerra. Esto llevó a diputados británicos a exigir que el gobierno israelí rinda cuentas. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) celebra este llamamiento para acabar con la impunidad y reitera su exigencia de que los responsables de crímenes de guerra en Gaza sean llevados ante tribunales internacionales.
Estos medios examinaron el ataque israelí de 2025 contra el Hospital Nasser en Khan Yunis, al sur de Gaza, que provocó la muerte de cinco periodistas y otros civiles. La investigación, basada en el testimonio de testigos presenciales, las revelaciones de informantes israelíes y el análisis de expertos en armamento y derecho internacional, indica claramente crímenes de guerra, ya que las pruebas demuestran un ataque intencionado contra civiles.
La transmisión de Reuters
Las pruebas demuestran que, si bien Israel afirmó que había una cámara «colocada por Hamás» en las escaleras exteriores del hospital, en realidad se trataba de la transmisión en directo de Reuters, un hecho ampliamente conocido. Además, según informes publicados en The Independent, el ejército israelí no contactó con el hospital ni emitió ninguna advertencia, a pesar de que esto constituye una obligación según expertos en derecho internacional.
El primer ataque militar israelí acabó con la vida de Hossam Al-Masri, fotógrafo de la agencia de noticias Reuters. Según testigos presenciales, tras el ataque, periodistas y personal de emergencia –incluidos médicos y otros civiles– acudieron rápidamente a la zona afectada bajo la vigilancia de drones israelíes. Posteriormente, otro ataque israelí impactó en la zona, causando la muerte de más de 20 personas, entre ellas periodistas que cubrían la situación.
Como consecuencia de los ataques, cuatro periodistas más perdieron la vida: Mohammed Salama, fotoperiodista de Al Jazeera; Maryam Abu Deqa, reportera de Independent Arabia; Moaz Abu Taha, de NBC News; y Ahmad Abu Aziz, periodista independiente que colaboraba con medios como Middle East Eye.
El Convenio de Ginebra
Según The Independent, tras la investigación, la diputada laborista británica Sarah Champion instó al gobierno británico a respetar el Convenio de Ginebra, mientras que otra diputada laborista, Rachael Maskell, exigió que se tomaran las medidas más enérgicas contra el gobierno israelí. Por su parte, la diputada liberal demócrata Layla Moran pidió que se avanzara en el proceso penal ante la Corte Penal Internacional (CPI).
Séamus Dooley, secretario general adjunto del Sindicato Nacional de Periodistas (NUJ), declaró que «apoyamos las peticiones de los parlamentarios para que el gobierno británico facilite las investigaciones ante la Corte Penal Internacional y presione al gobierno israelí para que ponga fin a la persecución de periodistas. Mientras el gobierno redefine su agenda de política exterior, el sindicato escribe al nuevo Ministro de Asuntos Exteriores para destacar la necesidad de respetar el derecho internacional vigente y promover una Convención específica y vinculante de la ONU que obligue a los Estados a proteger a los periodistas en todas las circunstancias, investigar todos los delitos y enjuiciar a los responsables».
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Crédito imagen: Manifestación en Barcelona en agosto del 2025 contra los asesinatos del Ejército israelí en Gaza en agosto del 2025, entre ellos, cinco periodistas.










