La Inspección de Trabajo certifica que durante la huelga de Rotomadrid la editora de ABC recurrió a terceros para imprimir sus cabeceras
El grupo Vocento es reincidente en su decisión de vulnerar el derecho de sus trabajadores a la huelga; el año pasado la justicia le impuso una multa de más de 15.000 euros, más el abono de los daños morales ocasionados a los trabajadores de su taller de impresión Comeco Gráfico Norte, de la que derivo la carga de impresoón a otros talleres durante la huelga de sus trabajadores.
Ésta vez es la Inspección de Trabajo la que está dispuesta a sancionar a la editora de ABC por incidir en la misma falta contra los trabajadores de la empresa Rotomadrid, lo que puede acarrearle una multa de entre 7.500 y 225.000 euros.
El organismo ha comprobado que la empresa recurrió a servicios externos para imprimir sus cabeceras durante la huelga de Rotomadrid. La plantilla recurrió a paros parciales y totales ante el anuncio inicial de Vocento de cerrar la planta poniendo en peligro a más de un centenar de trabajadores.
Durante la celebración de esos paros, la dirección del grupo apostó por sustituir a los trabajadores que habían ejercido su derecho a la huelga pro los servicios de una planta externa. Una acción que la Inspección ha considerado probada y que ha sido considerada como “muy grave”.










