Un estudio elaborado desde la FeSP expone que como los “pigisti” en Francia o el “publicisti” en Italia el periodista a la pieza es una figura laboral propia del periodismo que responde a necesidades específicas de la producción de información para los medios.
La diferencia es que en España este trabajador carece de toda regulación y las empresas pretenden identificarlo como un trabajador independiente o pequeño empresario, para aprovecharse de las ventajas económicas que esto le reporta.
Así lo señala la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos en su último estudio del sector, donde certifica que del total de falsos autónomos detectados en nuestro país, el 6,5% corresponde a “profesionales de la comunicación: periodistas y reporteros gráficos”.
Los empresarios y algunos legisladores que se oponen a una ley de regulación laboral de los periodistas a la pieza, pretendan enmarcar a los periodistas a la pieza en el marco de la proyectada nueva ley para trabajadores autónomos bajo el supuesto de “autónomos económicamente dependientes”.
De aplicarse este supuesto a estos periodistas, quedaría legalizado su extrañamiento de las redacciones, su incapacidad para integrar los comités profesionales, su indefensión al no entrar en los convenios del sector, su imposibilidad para ser representados por las organizaciones sindicales, ni representar a sus compañeros.
Esto no solo significaría la oficialización de su precariedad actual, si no que tambien sería su marginación profesional, ya que quedarían excluidos de muchos de los derechos del proyectado Estatuto del Periodista Profesional y significará un revés aún mayor a la mejora de la calidad de la información en España.










