Informe del Corporate Europe Observatory: la subcontratación y provisión privada de atención médica han degradado significativamente la capacidad de los Estados miembros de la UE para lidiar de manera efectiva con la COVID-19.
De acuerdo con una última investigación de Corporate Europe Observatory, las privatizaciones y externalizaciones de los servicios públicos están directamente relacionadas con decisiones políticas animadas por la Comisión Europea, a lo que se añade que el sector sanitario privado está abusando de la pandemia para presionar para recibir más dinero público a través de los fondos de recuperación.
La nueva investigación, en parte basada en documentos obtenidos a través de solicitudes de transparencia y libertad de información muestra un estado de salud alarmante para la política sanitaria europea. El informe, de la entidad Corporate Europe Observatory, muestra que la privatización del sistema sanitario europeo ha tenido efectos mortales, puestos en evidencia durante el último año de la pandemia. Desde hospitales hasta residencias de ancianos, el
nuevo informe muestra que la subcontratación y la provisión privada de atención médica han degradado significativamente la capacidad de los Estados miembros de la UE para lidiar de manera efectiva con la COVID-19.
De acuerdo con la investigación, estas privatizaciones y externalizaciones de los servicios públicos están directamente relacionadas con decisiones políticas animadas por la Comisión Europea, a lo que se añade que el sector sanitario privado está abusando de la pandemia para presionar para recibir más dinero público, principalmente a través de los fondos de recuperación.
En este sentido, el informe sostiene que las presiones políticas llevado a la mercantilización y privatización de los sistemas de atención de la salud y de las personas mayores en la UE, lo que ha reducido la preparación de los países para hacer frente a la pandemia de la COVID-19.
El informe documenta la influencia del lobby de los hospitales privados en la toma de decisiones de la UE, incluidos sus intentos de utilizar la pandemia para afianzar y ampliar aún más el papel del sector privado, argumentando que los hospitales privados con fines de lucro deberían estar al mismo nivel que los hospitales públicos en términos de recepción de fondos públicos.










