La FIP, junto a más de un centenar de organizaciones, firma una denuncia pública de repudio a ese espionaje ilegal realizado por la Agencia Federal de Inteligencia de ese país durante las conferencias de la OMC y el G20, en 2017 y 2018.
Este domingo 14 de junio más de un centenar de organizaciones en pro de las libertades, entre ellas la Federación internacional de Periodistas (FIP) -a la que pertenece la FeSP- han firmado una denuncia pública en varios medios de información en la cual repudian “el espionaje ilegal de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Mauricio Macri a más de 400 periodistas en el marco de la cobertura de las cumbres de la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la de líderes del G20, en 2017 y 2018, respectivamente, así como autores de ciertas notas periodísticas, que además alcanzó a académicos, referentes sociales y diversas organizaciones”.
Entre los firmantes se hallan todos los sindicatos de informadores de Argentina que cuentan entre los espiados a más de cien de sus afiliados, algunos de ellos delegados y dirigentes sindicales, a los que se investigó su pertenencia ideológica y su posición sobre el aborto.
La FIP informa que la justicia argentina reveló una estructura de espionaje que funcionaba dentro de la AFI, fuera de las normas legales de esta entidad. La organización también siguió a periodistas de medios internacionales como Bloomberg, The Bubble, CNN, Argentinisches Tagblatt, Al Jazeera, Getty Images, ARD, The BA Times y Forbes.
La investigación ha sido propiciada por la actual interventora de la AFI, Cristina Caamaño, quien presentó una denuncia contra los ex titulares de la agencia y del ex presidente Mauricio Macri por «producción de inteligencia ilegal» en perjuicio de unas 500 personas, entre periodistas, dirigentes de organizaciones sociales y políticas, académicos y empresarios. El escrito se fundamenta en las carpetas con fichas encontradas en una caja fuerte del organismo, confeccionadas por la Dirección de Eventos Especiales, que se dedicó a investigar afinidades políticas y vínculos de quienes se acreditaron para cubrir las cumbres mencionadas.
La FIP ha declarado: “condenamos esta acción antidemocrática y la violación de la privacidad de cientos de periodistas y sus familias. La FIP exige que las nuevas autoridades argentinas apoyen plenamente la investigación judicial y exige sentencias ejemplares para quienes permitieron y alentaron a esta organización a operar fuera del estado de derecho”.










